¡Adiós al año nuevo!

¡A la chingada el año nuevo!

tattoo-376822_1280Martin Alcocer despertó esa mañana con la ansiedad de los putos días idos, de esos cuando la cruda de la vida te cae en los hombros de madraso. Se puso las botas rotas de piel, se lavó los colmillos, se echó agua en la jeta, tomó el frasco con las monedas del ahorro y se dirigió con camino a la chingada.

Fue un 31 de diciembre y el revoloteo en las calles solo se comparaba con el frío quebrantahuesos que llega del norte durante la temporada navideña. Los carros presumiendo sus narices rojas y sus cuernos de reno le descomponían el tradicional paisaje urbano al amargado éste. Así que por fin llego al 312 de la calle Corregidora en pleno Centro Histórico, subió unas escaleras de caracol oxidadas por el olvido y se paró en la puerta negra de metal sin número. No acababa de dar su último paso cuando ya estaba dándole tremendos chingadazos que retumbaban en la vieja casona. Al abrirse la puerta un greñudo tatuado dijo: ¡No mames pinche Andadas, ¿ya viste que horas son?! El “Andadas” se metió al departamento valiéndole madres y le aventó el frasco con las monedas al famoso “Tapiz”, quien ya con cara de resignación se metió a su “taller” a preparar la consagrada actividad…

-¿Y ‘ora que fue lo que te convenció para hacerte el tatú, a poco quieres empezar el año con nuevo grafiti?

-A la chingada el año nuevo, yo he visto atardeceres que le bajarían los calzones a cualquier vieja, yo he estado en las pinches selvas del mediterráneo marroquí hasta la chingada de borracho, he nadado en los mares asiáticos entre los peces más putos feos que te podrías imaginar en tu tapizada vida, he dormido en carreteras europeas con fríos de su puta madre y he disfrutado de las fiestas más raras que te puedas imaginar en la India, así que a mí ya ninguna pinche festividad me llega a las entrañas… Lo que pasó fue que anoche mientras dormía me llegó un tufo de filosofía barata que me removió las ideas y entonces me vi parado frente al universo negro y feo, sin ninguna pinche creencia en mi cerebro y lo más cabrón es que no había nada ni nadie que le diera sentido a mi despreciable existencia y fue ahí cuando me di cuenta que no he hecho nada de mi vida mas que andar como judío errante de un lado a otro.

– O sea que ya te entró el romanticismo, quieres sentar cabeza y con este tatuaje le das la bienvenida a tu nueva vida.

– Yo no necesito rituales pendejos para seguir adelante, precisamente ayer reflexioné que terminando el contrato en este mundo no tenemos nada seguro. Posiblemente dios nos agarre de las greñas y nos suba a madrasos al cielo, tal vez un puto ovni se lleve nuestra alma a Alfa Centauro o quizá nos volvemos polvo para el abono de las plantas, lo único seguro es que estoy vivo y que no puedo hacer nada más en esta vida que seguirla conociendo, por eso terminando este tatuaje me largo nuevamente al mundo a hacer lo que mejor he hecho: viajar.

– ¿Tons pa´ que chingaos quieres el tatuaje?

– Nomás pa´ que reconozcan mi cuerpo si algún día lo encuentran por ahí tirado.

… El “Tapiz” le terminó el tatuaje al “Andadas” y éste se despidió para siempre de su cuate. La última vez que yo lo vi fue precisamente un 31 de diciembre, estaba llenando un contenedor en la aduana de Tampico, lo reconocí por el tatuaje en forma de huellas que llevaba en el brazo izquierdo.

===============================================================================

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s