Asesinos seriales en México

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Durante siglos nos hemos horrorizado, consternado, fanatizado y sentido atraídos por el tema de los asesinos seriales, estos entes que hacen aflorar el morbo, la curiosidad y miedo entre los propios y extraños. Son personas comunes y corrientes que en algún punto realizaron cosas que los convirtieron en monstruos de la sociedad. Son muchos los casos que existen a lo largo y ancho del mundo principalmente en Estados Unidos como: El Hijo de Sam, John Wayne Gacy, El Zodiaco, Dahmer, Ted Bundy, etc.
Existen diferentes tipos de asesinos. Según los estudiosos del tema un asesino serial mata a 3 personas por lo menos en un lapso de 30 días o más, siguiendo un mismo modus operandi; existen los asesinos de masas que cometen un asesinato múltiple una sola vez y los spree killers que matan seguido pero sin un patrón o modus operandi fijo.

Las causas que lleva a matar a estos personajes son diversas, pero regularmente son el placer sexual y el poder físico o intelectual sobre sus víctimas, por lo regular muestran maltrato hacia los animales desde edad temprana, piromanía y falta de control de esfínteres lo que se conoce como la “Triada Mcdonald’s”. Los hay de dos tipos organizados de coeficientes intelectuales elevados, pulcros, con buena posición económica, incluso casados y los desorganizados que son todo lo opuesto. Y aunque suene un tema lejano, en México también hemos tenido y tenemos un sinnúmero de personajes que cumplen a cabalidad con la sociopatía para ser llamados asesinos seriales. No son todos los que fueron o todos los que son pero esta lista es de los más reconocidos.

Francisco Guerrero “El Chalequero”
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También conocido como “El degollador de Río Consulado” fue llamado el “Chalequero” por su manera de vestir elegante con “chaleco” aunque era prácticamente analfabeto, se las ingeniaba y enamoraba principalmente prostitutas y se le atribuyen por lo menos 21 asesinatos entre 1880 y 1908. Con violencia sexual, estrangulaba y decapitaba a sus víctimas, se le condenó a pena de muerte, pero Porfirio Díaz le concedió el indulto y fue condenado a 20 años de prisión en San Juan de Ulúa, Veracruz. Es considerado el primer asesino serial tipificado en México

Gregorio Cárdenas “Goyo”
Gregorio Cárdenas (000)También conocido como “El Estrangulador de Tacuba”. En 1942 mató por lo menos a 4, principalmente prostitutas menores de edad, después de violarlas las estrangulaba y las enterraba en su propio Jardín. Fue becario de Pemex por su buen desempeño estudiantil, lo recluyeron en Lecumberri y fue un criminal modelo, aprendió psiquiatría y leyes, se convirtió en abogado de sus compañeros reclusos y hasta fue ovacionado (siendo recluso) en la cámara de diputados por estos logros. Su “rehabilitación” fue mediáticamente un éxito del sistema penitenciario.

Fernando Hernández Leyva “Pancho López”
A este célebre asesino se le achacan unas 137 víctimas haciendo el asesino serial en solitario más prolífico de México. Mató en un periodo de 13 años y se movió en diferentes estados de la república para cometer sus crímenes, no se sabe que ocasionó el quiebre de su psique, pero al ser detenido dijo a los medios que mató a todas esas personas es porque no sabía hacer nada más, en pocas palabras lo hizo por placer personal. Se escapó de la cárcel un par de ocasiones y en la tercera intentó suicidarse pero por su peso (alrededor de 150 kilos) rompió la cuerda. Actualmente sigue pagando su penitencia de 60 años de cárcel en el reclusorio de La Palma.

Mario Alcalá Canchola “Jack Mexicano”
Este sujeto se relacionó con al menos 12 asesinatos de mujeres sexoservidoras. Acomplejado fue militar y lo expulsaron por boxeador mediocre y finalmente policía donde aprendió lo poco que sabía de criminalística. Es conocido como asesino copycat de Jack el destripador como el mismo se quiso dar a conocer, aunque su modus operandi era la estrangulación, limpiaba sus escenas del crimen llevándose la ropa e identificaciones de sus víctimas. Sus asesinatos fueron para ganar fama debido a sus complejos.

Hermanas González Valenzuela “Las Poquianchis”
clasicaDelfina y sus hermanas María del Carmen, Maria de Jesus, María Luisa mejor conocidas como “LasPoquianchis”, son posiblemente las multihomicidas más lucrativas (a falta de adjetivos para describirlas)que ha dado este país, originarias del Salto Jalisco de una cuna humilde y disfuncional de padre homicida y ausente, hicieron del crimen y el dolor ajeno toda una industria.
Construyeron un imperio de burdeles en Jalisco y Guanajuato siendo el más conocido el “Guadalajara de Noche” el modus operandi era simple, corrompían a autoridades de todas índoles con dinero y favores sexuales para que las dejaran trabajar sin problemas, contrataron a sanguinarios “cuidadores” los más cabrones fueron Hermenegildo Zúñiga “El Capitán Águila Negra” y Salvador Estrada Bocanegra “El Verdugo”. Curiosamente las mismas prostitutas se convirtieron en sangrientas cuidadoras para así salvar su propia vida, siendo la más reconocida Esther Muñoz “La Picochulo” quien gustaba de destrozarle la cabeza con una tabla a las mujeres. Los cuidadores eran celadores de las chicas, guardaespaldas de las hermanas y verdugos despiadados, les ayudaban a buscar niñas bonitas de las rancherías de entre 13-16 años para trabajar como supuestas empleadas domésticas, si los padres no accedían, simplemente las secuestraban de sus pueblos para prostituirlas, al llegar a las celdas donde las tendrían cautivas hasta la muerte eran violadas por los cuidadores (era parte del pago de conseguirlas) bañadas, vestidas y puestas a trabajar amenazadas de muerte, si se quejaban, lloraban o simplemente no atendían a los clientes, si alguna quedaba embarazada le abortaban al bebé y si el niño nacía lo mataban a él y a su progenitora. Hubo el caso de un niño que se dejó vivo supuestamente para venderlo para experimentación. Si las niñas enfermaban, llegaban a una edad no “atractiva” o simplemente no obedecían eran dejadas sin comer, torturadas y enterradas vivas por “el verdugo”. Se cuenta que mataron alrededor de 150 personas entre prostitutas, niños y clientes, se les vínculo con ritos satánicos de iniciación con orgías sangrientas donde violaban a las nuevas, también se supone que la carne de las muertas era vendida en mercados locales como parte del negocio. Su caso fue dado a la luz pública y fue guión para obras de teatro, documentales y películas.

“La Mataviejitas”
2221444_640pxTambién conocida como “La Dama del Silencio” en la lucha libre donde también trabajaba, Juana se especializaba en matar a señoras de la tercera edad haciéndose pasar como trabajadora social y enfermera se ganaba la confianza de las víctimas ofreciéndoles ayuda del gobierno.
En un principio se pensaba que era un travesti por las descripciones que se tenían del sospechoso y que tenía doble personalidad, también se le comparó con Thierry Paulin “El Monstruo de Montmartre” el asesino francés por su modus operandi de atacar ancianos y personas desvalidas. Se dice que vestía de rojo cuando cometía un asesinato, se le vincula con por lo menos 16 homicidios, actualmente cumple una condena de 759 años y 17 días en el penal de Santa Martha Acatitla. Durante  las investigaciones se dio a conocer que sufrió violación durante su niñez y que su madre alcohólica la llego a cambiar a tres hombres por cervezas, así mismo su hijo fue asesinado por una pandilla a los 24 años, por lo cual creó un fuerte trauma que la hizo “ruda de corazón”.

Raul Osiel Marroquin “El Matagays”
elsadicoTambién se le conoce como “El Sádico” por la forma que torturaba a sus víctimas. Fue militar y llegó a ser sargento primero, estuvo preso por robo con violencia en Tamaulipas. Por sus crímenes contra los homosexuales se le comparó con John Wayne Gacy (el que inspirara al asesino gay del silencio de los inocentes) quien culpaba a los gays de su propia homosexualidad, en este caso Raúl decía que él no era homosexual, sin embargo por su odio hacia los mismos demostraba que tenía un deseo sexual reprimido hacia ellos. Su modus operandi era coquetear e invitar a gays en la zona rosa del DF, llevándolos a su casa o a un hotel donde los asfixiaba para que perdieran el conocimiento, lo hacía una y otra vez para su satisfacción, a veces solicitaba dinero para liberarlos, pero no importaba el pago o no, de todas maneras los mataba, para descuartizarlos y dejarlos en pedazos repartidos en maletas por diferentes lugares, él mismo llegó a decir que estaba ayudando a la sociedad liberándonos de los gays. Actualmente cumple una condena de 128 años de prisión.

José Luis Calva Zepeda “El Caníbal de la Guerrero”
joseeeeeeEste personaje creció sin padre, amedrentado por su madre, lo que lo llevó a convertirse en niño de la calle en el DF, ahí sufrió una violación y creció entre la prostitución para sobrevivir, se abrió paso y logró estudiar hasta nivel medio, en su adolescencia se manifestó su bisexualidad, aunque llegó a casarse y tener dos hijas, también mantuvo relación con hombres. Se dedicó a escribir y a actuar, fue un prolífico escritor, se cuentan 8 obras de teatro, 10 novelas, más de 800 de poemas. Entre sus obras se encuentra “Instintos Caníbales”. Él mismo distribuía su obra en cafés de la Condesa y el Chopo, se le acusa de matar, descuartizar y comer a dos novias y a una prostituta. En su detención encontraron aún un antebrazo en la sartén, con el plato listo para comer. Estaba obsesionado con convertirse en madre, incluso en su casa tenía una cuna con ropa de bebe. El amor-odio al sexo femenino lo hizo realizar sus actos, se quitó la vida con un cinturón en el penal que estaba recluido. Curiosamente en el libro “Instintos Caníbales” describió su propio suicidio. La gente que lo conoció lo describe como pulcro, galán, simpático y amable.

César Armando Legorreta Librado “El Coqueto”
640x480_276188Chofer de microbús de profesión y feminicida por diversión. El Coqueto, utilizaba la unidad que manejaba como parte de su modus operandi. Por las noches en los últimos recorridos escogía sus víctimas de entre los pasajeros, fingía una descompostura del microbús, acto seguido bajaba al pasaje y les pedía que abordarán otra unidad pero a la víctima la convencía de que esperara a que compusiera el transporte con la promesa de devolverle el pasaje y de llevarla hasta su domicilio gratis, las víctimas aceptaban y las asesinaba, para luego tirar los cuerpos. En ocasiones simplemente agarraba a la última pasajera de la noche para cometer su crimen. Mató a por lo menos 8 mujeres de entre 17 y 34 años, actualmente purga una pena de 240 años, aunque sólo fue acusado por 6 asesinatos.

Gumaro de Dios Arias “El Caníbal de Playa del Carmen”
el-canibal-de-playadelcarmen5-Copiar-e1347588619838Nacido en la Azucena, Tabasco, bautizado así por su abuelo, aunque él hubiera preferido llamarse “Bagdel”, un nombre que escuchó en una de sus alucinaciones. A la edad de 6 años un primo lo violó y el trauma le causó un trastorno de conducta que lo hizo creerse una niña y posteriormente se volvió bisexual y drogadicto. Su papá lo enlistó en el ejército donde desertó después apuñalar a un teniente porque lo había mandado arrestar. Antes de escapar de Tabasco violó a su sobrino de un año (repitiendo patrones de la infancia) el menor estuvo grave, pero la familia nunca se enteró de este crimen, al poco tiempo fue detenido por un robo menor. Un día en su esquizofrenia (enfermedad que padecía de ahí sus alucinaciones) mató a un hombre con un machete en Mahahual, ahí conoció a un chamán maya al que llamaba “El Sabio” (posiblemente producto de imaginación) al que le prometió la vida de 3 personas. Conoció a Raúl González quien también era desertor del ejército, se hicieron amigos y eventualmente amantes, juntos llegaron a Playa del Carmen y se instalaron en una oficina abandonada en una constructora en las afueras de la ciudad. Ambos iban a Playa del Carmen a prostituirse con los turistas y a realizar robos menores, un día después de alcoholizarse y drogarse Gumaro se acordó de una deuda de 500 pesos que le debía su amante, el otro se negó a pagarle y Gumaro en un arranque de ira lo golpeó con un cable de uso rudo (literal) para luego romperle la cabeza con una piedra. Después lo colgó boca abajo para desangrarlo, él mismo cuenta que no tenía que comer así que se le hizo fácil cortarle los genitales, fileteo los muslos, se comió las vísceras, costillas, etc. Cuando lo detuvieron dormía plácidamente abrazado del tronco putrefacto sin extremidades de su ex amante.
Ya detenido se le dio trato como enfermo mental más que como asesino, los reos del penal le tenían miedo, un día se cortó un pedazo de oreja él mismo porque decía extrañar el sabor de la carne humana al poco tiempo murió de sida. Kinky le compuso una canción. De las entrevistas que le realizaron preso, se escribió un libro (se pueden oír las entrevistas en youtube) donde describe sin remordimientos lo que hizo. “…pero no me preguntaste lo más importante: ¿qué se siente matar?, Ah! pues nada no se siente nada es como matar un pollo…” Gumaro de Dios, “El Caníbal de Playa del Carmen”

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