Los lugares

Los lugares

By someone somewhere

  

—Él despertó en algún lugar del mundo una fría mañana de noviembre, tomó sus cosas y bajó a la
recepción
—Ella amaneció en el hostal de siempre con las manos temblorosas y los recuerdos en el aire
—Él dejó caer su mochila en el lobby del hostal pensando cuál sería su destino
—Ella contaba dinero para entregar su caja a la recepcionista del siguiente turno
—Él la miró soltando el peso de su cuerpo, tratando de no caer por el temblor de las piernas
—Ella deseaba que su vida cambiara a partir de esa noche. Sus manos seguían contando.
—Él supo entonces que su viaje ya no tendría sentido si no era con la mujer en la recepción
—Ella nunca se sintió observada, su mente se dividía en cuentas y recuerdosIMG-20130414-WA0000
—Él esperó hasta el momento oportuno sentado en el lobby
—Ella entregó su turno a la siguiente recepcionista
—Él se levantó para llevar a cabo su estrategia
—Ella caminó hacia la puerta. El sol era intenso, pero la mañana fría
—Él corrió para alcanzarla, disfrutó su olor y le tocó el hombro
—Ella no se sorprendió, tan solo quería salir de ahí para distraer su mente
—Él preguntó: —¿Me puedes acompañar?, no sé dónde debo ir
—Ella no se enojó, tampoco sonrió pero tomó su mano y le dijo: —Vamos al café de la estación
—Él tomó su mochila y se dirigieron a la central de trenes
—Ella no dijo una palabra en el camino, solo recordaba los golpes del día anterior
—Él ordeno un café y un sándwich de jamón prosciutto
—Ella pidió un café con whisky irlandés y dijo: —La vida es una mierda
—Él comenzó una plática de playas, libros y música
—Ella comenzó a escucharlo y sintió el calor de su personalidad
—Él no quería perderla
—Ella dio un paso sin medida: —Vayámonos en el siguiente tren
—Él corrió por los boletos
—Ella durmió todo el camino. Despertó en sus hombros y dijo: —Europa es fría y triste en noviembre
—Él dijo: —La tristeza va con uno y no proviene de los lugares
—Ella propuso: —Hay que seguir buscando mientras llegan buenos
tiempos, los lugares alimentan los recuerdos. ¡Vamos a un buen lugar!
—Él dijo: —México
—Ella durmió en Huatulco durante dos días seguidos
—Él la cuidó todo ese tiempo y al despertar le preguntó: —¿Lo mataste?, lo he visto en las noticias
—Ella viajó con él por todo el estado de Oaxaca
—Él despertó con los primeros rayos de sol de aquel diciembre
—Ella… ya había partido
—Él lleva cinco años viajando por Oaxaca, no quiere olvidar los lugares que conoció con ella

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