Autoridades en grupos indígenas

Figuras de autoridad en los grupos indígenas

quetzalcoatl-151376Un error muy común desde nuestra perspectiva postmoderna y occidental es suponer que las comunidades indígenas por el simple hecho de serlo ya necesitan nuestra ayuda, sin embargo olvidamos que son comunidades ancestrales que han estado presentes mucho antes de que los europeos llegaran por estas tierras. Podemos admitir entonces que estas comunidades tienen fuertes lazos culturales que les han permitido defenderse de la influencia de elementos extranjeros a través de muchas generaciones.

Un elemento estratégico para lograr que estas comunidades hayan logrado transmitir todas esas tradiciones hasta nuestros tiempos es sin duda la manera en que han establecido su forma de gobierno y sus representaciones de autoridad, las cuales han sabido guiarlos evitando su olvido.

Ya sean patriarcados, democracias simples o consejeros religiosos, cada comunidad ha adoptado la forma de autoridad que mejor les ha funcionado, algunas de ellas son más cercanas a nuestra legislación moderna, pero otras nos pueden parecer un tanto “particulares”. Vamos a conocer entonces algunas de ellas.

Los tarahumaras

Habitan en las montañas al sudoeste de Chihuahua, en la Sierra Madre Occidental y la mayor parte de ellos se localiza en ocho municipios de la Sierra Tarahumara: Batopilas, Carichi, Balleza, Urique, Bocoyna, Morelos, Guazapares, y Guadalupe y Calvo.

Su tipo de autoridad fue influenciada por jesuitas que fundaron una misión en Norogachi en el siglo XVII. El jefe máximo es el “siríame” o gobernador, quien tiene autoridad sobre todas las rancherías que forman un pueblo. Los siríames son elegidos por consenso y de manera pública por hombres y mujeres, en una asamblea en Semana Santa y el electo puede durar como siriame el tiempo que quiera, mientras la comunidad esté de acuerdo, aunque es común que dure tres años, La elección de siríame se lleva a cabo en la asamblea por la población de la comunidad a gritos. El gobernador saliente nombra a los candidatos y el elegido es el que alcanza un vocerío mayor.

El cargo de siríame es casi siempre ocupado por un hombre, aunque no hay una regla de género. Debe ser maduro, honesto, trabajador, buen orador. El siríame no recibe ningún pago. Debajo de él está el “warula” (o teniente, segundo al mando) y los “sontasi” (o soldados-policías).

Los yaquis

Habitan en el sur de Sonora, al norte y noroeste de Álamos. Sus tierras abarcan unos 25 mil kilómetros cuadrados. Ellos no reconocen otro Estado que el suyo propio. Se consideran a sí mismos una nación autónoma. El jefe de cada uno de los pueblos es el “cobanáhuac” o gobernador, elegido por un año por los hombres y mujeres de su comunidad (Las mujeres tienen voz y voto, pero no pueden ser electas a cargos públicos). En los últimos meses del año, las autoridades se fijan en las personas que tienen las características para sustituir al cobanáhuac. La elección se realiza la última quincena de diciembre. Son varios días de discusiones a favor y en contra de los candidatos, normalmente con orden y compostura, hablando en voz baja. Cuando se llega a un acuerdo, la decisión es inapelable. Se nombra entonces una comisión que anuncia al gobernador electo y a sus ayudantes.

El primer gobernador lleva un bastón de 75 centímetros de alto, con puño de plata y regatón de hierro; el segundo, tercer y cuarto gobernador llevan bastones más pequeños; el quinto gobernador, por último, encargado de imponer la justicia, lleva un látigo de cuero enrollado en la cintura.

Los tzeltales-tzotziles

Habitan las montañas del centro y del este de Chiapas. Las autoridades en una comunidad tzeltal o tzotzil son los “principales”, los cuales se eligen entre los principales de cada paraje. Para ser un principal se requiere prestigio, años de trabajo, servicio a la comunidad y poderes mágicos para tener contacto con lo sobrenatural porque el cargo es de carácter sagrado. Los principales son necesariamente ancianos.

Al “katinab” o principal de principales lo eligen los pincipales de cada barrio y dura toda la vida en ese cargo. Arbitra todos los asuntos de su comunidad y resuelve los conflictos.

Los huicholes

Habitan en el noroeste de Jalisco y en el este de Nayarit. Su gobierno está formado por autoridades mixtas y tradicionales. El gobernador o “tatohuani” puede actuar como juez o como guía de las ceremonias religiosas y es la principal autoridad tradicional. Se elige cada año solo por los gobernadores anteriores y por los sabios ancianos de la comunidad (los “kawiteros”). Los kawiteros acuden en septiembre a los adoratorios del sol para recibir inspiración sobre quiénes serían las personas idóneas para ser tatohuani. En octubre se reúnen con los viejos de la comunidad y junto con las autoridades salientes escogen a las personas más aptas para sustituirlas el día 1 de enero en medio de celebraciones que duran toda la semana. Después se dirigen a las oficinas del municipio para que su nombramiento sea avalado por las autoridades constitucionales.

Los otomíes

Debido a que ellos se encuentran muy dispersos, sus formas de gobierno son variadas. Se ubican en el Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Puebla y Tlaxcala aunque una característica es que si durante su mandato un juez incumple sus funciones, los ancianos lo pueden obligar a rectificar y lo pueden incluso destituir. “El pueblo y nosotros, los ancianos, elegimos a nuestro representante para gobernador”, dicen los otomíes de la sierra norte de Puebla. “Y nosotros y el pueblo en una asamblea, cualquier día, lo podemos quitar en caso de no respetar la decisión de los mayores” (Citado por Pablo Yanes, Etnografías jurídicas: los otomíes, INI, México, 1994, p.45).

Los totonacos

Son el sexto grupo indígena más grande del país. Se ubican al norte de la Sierra Madre Oriental y del Golfo de México y se encuentran algunos grupos en Veracruz.

En este caso las autoridades religiosas están totalmente separadas de las políticas en los municipios totonacos de la sierra. La autoridad política recae en los mestizos y la autoridad religiosa en los indígenas. No hay interrelación entre los poderes salvo en algunas excepciones. Los cargos religiosos se dividen en topiles, mayordomos y fiscales todos ellos duran un año, del 1 de enero al 31 de diciembre. Los salientes seleccionan a los entrantes en un proceso en el que la opinión que más cuenta es la del fiscal o “piskal”, como lo llaman los totonacos de Puebla.

Los mixes

Ellos se llaman a sí mismos “ayukjay”, que significa “la gente que habla florido como la selva” o “la gente del idioma elegante”. Habitan las tierras del Papaloapan, al sur del Zempoaltepetl hasta la frontera con Chiapas. Ellos reconocieron al estado mexicano hasta 1938. Su máxima instancia para tomar decisiones es la asamblea general comunitaria y si la asamblea no puede llevarse a cabo, entra el Consejo de Ancianos Principales, formado por mayordomos, Síndicos, presidentes, alcaldes y también los ancianos que ya han ocupado uno de esos cargos.

El acceso al Consejo de Ancianos Principales es por acumulación de prestigio ante la comunidad, la cual, en asamblea general, acepta o no el ingreso al consejo. Este consejo lo preside el principal más anciano y su poder es político y religioso. Todas las autoridades de la comunidad deben consultar al consejo, el cual tiene la responsabilidad de convocar a elecciones y nombrar a los candidatos.
El ingreso a un cargo debe hacerse siempre desde el puesto más bajo o “topil” e ir ascendiendo hasta merecer un puesto principal. Las autoridades son designadas cada año, el 1 de enero, por la comunidad, a sugerencia del Consejo de Ancianos Principales. Los puestos civiles y religiosos no son remunerados, pero son obligatorios. Los elegidos deben asumir el honor y los gastos. El cargo más importante después de la asamblea comunitaria y el Consejo de Ancianos Principales es el de alcalde o “principal de principales”. Para ser alcalde se debe haber ocupado antes una presidencia municipal o una mayordomía principal.

Por supuesto, existen muchos otros grupos indígenas que tienen particularidades en sus formas de gobierno aunque la mayoría de ellos se ha debilitado ante la aculturación moderna, es decir que sus gobiernos han pasado de lo tradicional a lo constitucional del Estado mexicano.

la foto 5

Referencias:
http://www.ife.org.mx/documentos/DECEYEC/vgn_ivestigacion/formas_de_gobierno_comunidades.htm recuperado el 30 de julio del 2014… Carlos Tello Díaz
I. Gonzalo Aguirre Beltrán, Formas de gobierno indígena, FCE, México, 1991,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s