Ron Mueck en San Ildefonso

Ron Mueck en San Ildefonso

 

DSC00090Despuntaba la mañana y la claridad se apoderó de esa fría habitación de noviembre, la cual era una muestra de hiperrealismo. Lo que cualquier bohemio hubiera tomado de pretexto para un tributo de acción hacia cualquier parte. Afortunadamente esa claridad iluminó las neuronas de aquel estúpido cerebro, provocando el recuerdo de alguna exposición durante la clase de sociología del arte en el Instituto Iconos.

Una batalla se representó en aquella exposición, no una batalla cualquiera sino una de más de dos mil años de antigüedad. Eurípides vociferando sus verdades, utilizando el cuerpo de un mexicano inexperto en cuestiones de análisis cultural -¡Qué iba a saber de arte este pobre hombre!- sin embargo, hay eventos en momentos específicos que hacen eco en otro tiempo. El Eurípides encarnado levantaba su espada y apuntaba desafiante a la pequeña concurrencia conformada por psicólogos, artistas, diseñadores e investigadores. En la atmosfera casi cortante, fantasmas de pensadores antiguos y contemporáneos desafiaban las propuestas. Nombres y apellidos como Danto, Platón, Warhol, Duchamp y por supuesto un tal Ron Mueck recorrían el aula. La pesadilla habría de terminar esa mañana de noviembre.
Imaginemos al viejo Platón rascándose la barba y golpeando en la cabeza a uno de sus oyentes quien había tratado de establecer un punto medio en su interpretación del arte: “¡He ahí el peligro, chamaco desventurado! Ésa mimesis en el arte nos puede llevar a la desgracia, ése descontrol de pasiones y emociones provocadas por imitaciones de objetos que se alejan de la verdad nos induce a ilusiones para después dejarnos caer de madrazo en la realidad, la cual por naturaleza simple no puede cambiar (imagino algo por el estilo)”. Sin embargo querido lector, esto al otro barbón de Eurípides le venía valiendo madres, ya que contaba con la simpatía de Sócrates quien sí disfrutaba de sus obras, pues a diferencia de otros autores de la época, Eurípides ubicaba sus personajes a nivel terrenal, además criticaba a las deidades y empapaba las obras de situaciones comunes y cotidianas, lo cual para ése entonces era algo atrevido porque como nos ha propuesto Platón tenía que haber una línea muy clara que dividiera al arte de la realidad.

Así pues amigos, como lo muestran las líneas anteriores, la lucha entre lo que es y no es arte lleva mucho camino recorrido y probablemente continúe más allá del controvertido “fin del arte”. Recordemos que hace algunas décadas, “La Fuente” y “Las Cajas de Brillo” de Duscamp y Warhol respectivamente reavivaron el fuego, así hoy nos paramos junto a un pedazo de madera denominado: “Día dormido” y nos preguntamos: ¿esto es arte? Danto nos ayuda en esta batalla y propone eliminar la mímesis de las obras y aquí es donde el hiperrealismo redime al arte.

DSC00096Era indescriptible la sensación al percibir de cerca las obras que analizamos en las diapositivas de aquella clase, pues las obras de Ron Mueck han estado dándole la vuelta al mundo, pero que esas obras llegaran a México, para el escritor de éste artículo era algo improbable.
Quedamos de vernos en el metro Balderas y nos fuimos caminando al museo de San Ildefonso. Antes de ingresar a la primer sala una persona nos dio la bienvenida y nos conminó a tocar una pequeña muestra del material con que están hechas las obras, ya que por lógica en el interior sería imposible tocarlas.
¡Es una cabezota!.. La primera obra no era solo eso. Ron Mueck había causado impacto durante su exposición Sensation en Londres allá por 1997 con su obra “Padre muerto”, la cual era el modelo de su padre desnudo reducido casi a la mitad del tamaño original. ¡Es ese el primer descontrol! la visión nos dice que algo no está bien, hay algo que no es como debería. El realismo de las obras es extremo, los ojos, la piel erizada, las uñas, el pelo. Tal vez estamos esperando que se muevan o que salgan corriendo, pero no lo hacen, tan solo están ahí expresando sentimientos. Ahora bien, supongo que el impacto lo causa no solo la escala, sino las interrogantes que las obras nos escupen. He ahí algo característico en la propuesta de Mueck, las interrogantes que nos envían como virus después del estornudo de un pasajero junto a nosotros en el microbús: ¿qué estará pensando esta mujer?¿que estarán pensando estos amantes? nos olvidamos que son obras de arte, la elipsis retó-rica de Danto se ha cumplido. Aquello que pare-ce inconcluso el espectador intenta llenarlo con una suposición que parece no ser un final ideal:—la mujer está preocupada porque perdió a su hijo— comentó una asistente o, —aquellos amantes están en esa posición porque no se quieren y se tienen que seguir soportando— afirmó otra. Las opiniones van y vienen, unas más elaboradas otras más impulsivas.
El deambular por las salas de la exposición nos deja inconformes con el número de obras, pero sabemos que traer una exposición con esas características no es algo sencillo, además tuvimos la oportunidad de presenciar unos videos del trabajo de elaboración de alguna de las obras y regresar a disfrutar más de ellas. El fin de semana apenas comenzaba, el fin del arte puede esperar.
Si bien no es Mueck el único artista que hace uso de las escalas en sus obras, pues algunos con-temporáneos como Charles Ray con “Otoño del 91” o Jenny Saville en la pintura lo han explotado ampliamente, sí fue una oportunidad para recorrer los múltiples caminos del arte, tanto para expertos como para nosotros los mortales.

Estas maneras de hiperrealismo seguirán siendo explotadas ya sea en cine con personajes a diferentes escalas, ya sea en pintura con obras que esperan el rescate del espectador ante una situación determinada. Santiago Carbonell en Querétaro es otra prueba de ello, aun cuando a su exposición llegamos de manera circunstancial. Aunque esa es otra historia, una historia más bien surreal.

DSC00095

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s